SOUL FOOD: marketing del bueno y arte culinario.

Aprovechando que mi señora hoy no tiene contracciones preparatorias y está todo lo bien que se puede estar dos días después de haber salido de cuentas, nos plantamos a cosa de las 22:00 en el Soul Food. En fin, estaba cerca de casa y, la verdad, la publicidad de nuestro Juan Palomo Films, nos hizo acercarnos, sin expectativas, pero también sin complejos o ideas a priori. Lo que voy a contar es rigurosamente cierto.
Entramos. Bien, aire acondicionado y ventiladores de techo puesto. Nos recibe una barra de bar amplia, sinuosa y acogedora. A la izquierda, sillones, mesas de cristal y sillas de moderado diseño. Bien, velas, y música muy bien escogida. Luces de plafón blanco sustentadas sobre tubos de cobre que cuelgan de alambres anudados. Si te acercas se ven las picaduras de la soldadura, pero da un aire de realidad que no me importa. Suelos imitando barro. Paredes con zócalo de planchas de madera oscura. A mí no me gusta especialmente, pero reconozco que no queda mal. Techos de bovedillas consecutivas, típicos de la primera mitad del pasado siglos, recuperados y blanqueados.
Nos atienden muy correctamente, sin agasajos acaramelados ni estridencias de etiqueta. Hay unas cuantas parejas tomando algo y, junto a nosotros, una cenando. Buscamos dónde acomodarnos. Nos acercamos una zona de la cocina. Abierta, limpia, ordenada, donde se puede ver cada movimiento tanto de los cocineros (camiseta verde) como de los pinches (granate). Bien. Nos sentamos. Carmen está incómoda. Las sillas de anea no son lo mejor a los 9 meses, aunque las mesas pintadas dan un toque muy agradable. Volvemos sobre nuestros pasos y nos sentamos junto a la barra del bar, donde se está más cómodo.
Tenedores y cuchillos están dentro de una servilleta de papel en forma de sobre, muy práctica y con mucho diseño. Sobre la mesa, unos tubitos de plástico unidos y en forma de S decoran con ramitas de helecho y lápices de colores, para que pinten los niños mientras esperan. Por fin en Córdoba un restaurante piensa en los niños. Un detalle civilizado, novedoso para esta rancia ciudad y muy práctico. En fin, se ven que los que lo han montado han estado en Europa.
Nos da la carta, y la de vinos. Estamos tanteando, yo paso de la vino y, como es de noche, nos hacemos la firme promesa de contención. Nos traen las bebidas con “unas papas finas” (que diría mi compadre) aliñadas con una crema. Barato y rico. Una cestita de pan con bollitos diferentes y una regañá crujiente ultima los preparativos.
Pedimos lo siguiente:
1. ENTRANTE: un Warp de pollo, partido para dos.
Excelente. Magnífico. Especiado, ma non troppo. La cosa promete. Además, el servicio sigue siendo muy bueno y la comida tarda un poco. Buena señal. No está preparado.
2. PLATOS: Carmen se pide una parrillada de verduras de temporada (contención…) y yo una presa ibérica con gratés. Las verduras, de nuevo, extrañamente bien hechas, en su punto, crujientes, especiadas, sabrosas y con una mezcla de dulzores exquisita. La presa está para cantarle una saeta; en su punto, ni quemada ni sangrante. Crema de manzana bien trabada y un bizcocho de arroz (creo) lo dejan a uno desarmado.
3. POSTRES: ya entregados del todo, pedimos los postres, con intención de compartirlos: bizcocho de leche y strucker. Se nos caen los lagrimones como si nos acabaran de pisar el pie. Exquisitos, suaves, delicados… eso sí, demasiado pequeños, la verdad. Carmen, experta en la sección repostería, confiesa que es de los mejores que ha probado en su vida… y os juro por mis niñas que ha probado muchos en muchos sitios, desde EE.UU. a Italia, pasando por Portugal o la Pérfida Albión.
Solicitamos la cuenta. Está feo decir la cantidad, pero la relación calidad precio no es buena, es magnífica. Por supuesto, el que quiera un flamenquín tipo pértiga y ración de patatas fritas en cubeta que se abstenga de ir. Esto es otra cosa. Un soplo de aire fresco, y sin timos.
Enhorabuena a los promotores. Volveremos… aunque espero que los postres los pongan un pelín más generosos.
FIN.



Jerónimo, son las siete de la mañana ya he desayunado hace un rato, pero la verdad es que he tenido una extraordinaria cena de madrugada. Si señor. Si estáis fuera de cuentas que la cosa sea leve y corta.
Habrá que ir y ver si tengo la misma suerte. Si así es lo escribiré por aquí.
Cuando se come bien y te dan un buen servicio el dinero no duele tanto.
Yo he seguido, por razones que no vienen al caso, el proceso de reforma del local y apertura final del Soul Food. Tuve la suerte de ser invitado a la inauguración y posteriormente he vuelto a comer varias veces. Me ha encantado, Jerónimo se te sintieras más que satisfecho. Realmente es cierto lo que dices: se trata de una concepción de la restauración inédita en esta hirsuta ciudad. El problema es que la carta es toda tan tentadora que hay que volver varias veces para poder probarlo todo, pero los platos son pequeños (no demasiado) pero totalmente acordes con su precio, por los que se pueden probar varios por el monto normal de un restaurante de plato único. Y aseguro que ninguno de ellos, y voy camino de agotarlos, defrauda.
Otro puntazo es la existencia de tres ambientes diferenciados: el precioso patio emparrado con mesas corridas que le proporciona un ambiente de merendero popular único, el restaurante interior y el bar de copas.
Realmente hay mucho, mucho “savoir faire” en su puesta en funcionamiento. Ymuy pronto abrirá para almuerzos.
Jerónimo tennos al tanto del desarrollo del feliz acontecimiento.
El placer ha sido mío… que se diría. A mí no me gusta la “nové cuisín”, y que todo tengan hidrógeno por todos lados. Como no me gusta que se queden conmigo, no me gusta todo ese rollo. Pero esto es diferente. Es cocina moderna, pero elaborada, gustosa, con sabores reconocibles. Cierto es que los nombres despistan un poco -sólo algunos-, que los platos no son bandejas, y que seguro que habrá cosas mejorables. Pero yo, ayer, cuando vine de cenar, no pude por menos que poner el post, porque se lo merecía, porque era diferente, porque fue agradable, porque se come bien, sin excesos, pero tampoco con poca cantidad. Insisto en lo del flamenquín….
No hablé de lo de la parra porque no estuvimos. Hacía calor y, la verdad, no era agradable, aunque había un montón de gente allí. Pero le echamos un vistazo al lugar y era estupendo. Los baños, limpios y modernos…
¿qué más se puede pedir? Pues eso, que abran a mediodía ……………. espero que siga así, porque hay muchos sitios en Córdoba que sólo tienen fama y donde el servicio es para mandarlo a Guantánamo y la comida, pues seguro que viene de allí. Pero eso sí, tienen mucha fama. Y es que yo no tengo prejuicios, la verdad, con la comida. Todo el mundo habla muy mal de cuando van a Inglaterra, y yo me mato de la risa. Porque lo que ocurre es que la gente va a casas donde necesitan la pasta y te ponen eso, pasta y salchichas de sobre. Luego, como van de pingoneo, se meten en cualquier sitio. Pero yo, sinceramente, tengo otra visión de la cocina inglesa, será porque siempre voy a casa de amigos, donde se come estupendamente comida tradicional (asados, verduras frescas hervidas…) y siempre, siempre, si salimos a comer, ir donde ellos van. Yo, el mejor cordero que me he comido en mi vida ha sido en un restaurante a media hora de Bath…. insuperable. Lo que pasa que la gente tiene demasiados prejuicios y luego generaliza a la primera, según le haya ido la fiesta. Eso es igual que si te vas a Italia y te pasas el viaje comiendo “pizza al taglio”… acabas de pizza chunga que te lo tocas.
Bueno, y ya me contarás la inauguración, canalla… que no te pierdes una.
Pues q sepáis q quién ideó lo de poner los lapiceros en la mesa para entretenimiento infantil seguro q me vio en alguna ocasión a mi desplegar del bolso cajas de colores, rotus y papel cuando íbamos a algún restaurante a comer y mi rockero y mi leona estaban pequeños. >:D
Anotaré pendiente en visitar un día q me sea propicio.
Por cierto Jerónimo, si q estaría rico, porq el gato Zilvestre y el Piolín q tenían los platos dibujados en el fondo han desaparecido. >;o]
Mucha suerte en la venida de vuestro hijo y un abrazo.
Lo de España con los niños es una vergüenza. Parece que molestan en todos lados. Luego, las criaturas no sabes comportarse ¿cómo van a saber, sin nunca han ido a ningún sitio? Pues eso.
Y lo de los dibujitos del plato, pues sí, lo confieso… lo hice con el pan que sobró…. ¡¡ es que estaba to mu rico !!!!!!!!!!!!!!!!!
Algo parecido a lo que tú hiciste anoche, hicimos nosotros cuando M. salió de cuentas con el primer retoño. Nos fuimos al Picardías cerca de la Puerta del Sol (yo entonces vivía en Madrid) y nos comimos una fabes con perdiz que no se las salta un gitano. Después para bajar el plato y desacernos del metano, volvimos a casa andando, un paseo de 6 km.
Esa noche rompió aguas y al día siguiente ya éramos tres. Así Jerónimo que, si no estás en estos momentos en la maternidad, os deseo un ratito corto y muchos años de felicidad para los tres.
Respecto a Soul Food, conozco el local y a sus promotores, y no podía ser de otra forma.
Ah…¡¡¡¡ y muchas gracias a todos por vuestro buenos deseos !!!!!!!!!!!!! …. seguiremos informando.
Yo he subido un vídeo a You Tube hoy de Alejandro Muñoz Muñoz, dos meses y ya está con el ajo, ajo. Si lo queréis ver con sólo poner el nombre y apellidos ya está. Es lógico que el abuelo esté tonto.
gracias Jeronimo por tu critica sobre nuestro Soul Food,efectivamente hemos viajado mucho por Europa y por el resto del mundo.Mi pareja es londinense y mi hijo Mauro de 5 años es el asesor infantil de nuestro restaurante,de él parten todas las ideas para que los niños que nos visiten se sientan comodos y sobre todo se diviertan un poco,ya sabemos que para los niños eso de acompañar a los papas a los restaurantes les puede resultar tedioso e insufrible,al fin y al cabo son niños…tienen edad de jugar y divertirse.Comentaros que por fín estamos abiertos a mediodia y que Mauro ha decidido compartir muchos de sus jugetes con los niños que pasen por allí.El pasado sabado a mediodia habia al menos 15 niños en el patio jugando con cochecitos,puzzles etc,pintando los manteles y sobre todo dejando disfrutar a sus papas con la comida.Pronto tendremos menú infantil y carta de potitos bio y otra vez hay que felicitar a Mauro porque a sido iniciativa suya…dice que el quiere elaborar la carta infantil,lo estoy pasando genial con el…quiere poner un plato que se llama “huevo frito de gallina enamorada” y otro “volcan de arroz en erupción de las islas de los mares del sur”(arroz blanco con pisto y nugetts)y es que los niños no paran de sorprendernos,¡cuanto tenemos que aprender de ellos! y es que amedida que crecemos nos hacemos mas tontos…Por lo demas,comentarte que hemos empezado esta aventura intentando aportar un poco de alegria a la ciudad y sin subestimar a nuestros queridos conciudadanos,porque ya está bien de lo de”Córdoba es cateta”,no me lo creo,pienso que merecemos más y en la medida de lo que cada uno pueda estamos en la obligación moral de aportar algo para cambiar esto.Os rogaría paciencia para con el Soul,intentamos hacerlo con humildad,cariño y sin prepotencias,pero he de reconocer que nos queda mucho que aprender y que lo conseguiremos con la ayuda de vuestras críticas y consejos.Una vez más gracias y buen provecho.
LOLA SOUL.
Bueno Lola, qué decir… que enhorabuena por abrir a mediodía. Seguro que captas cuota de mercado. En lo de los niños creo que sois los únicos que hacéis algo así en Córdoba, que yo sepa. Y eso también es cuota de mercado, aunque algunos no se lo crean. Y coincido totalmente contigo… a más viejos, más idiotas.
Vuestra aventura, como tú la llamas, es muy necesaria, porque nuestra ciudad, que había sido referente de turismo gastronómico, había perdido muchos puntos de un tiempo a esta parte. Y es que Córdoba, más que cateta, es inmovilista por definición y elección. Ya lo dijo Baroja: no es una ciudad tradicional, es peor, tradicionalista. Por tanto, el cambio, sea el que sea, es malo. Y yo que tampoco defiendo el cambio porque sí como algo bueno en sí mismo, me alegré mucho de encontrar un sitio nuevo donde uno no se siente timado, por el hecho de la novedad. Se ve que detrás de lo vuestro hay una idea, un plan, materializado ahora pero pensado hace tiempo, con un cuidadoso estudio de qué queréis ofrecer y a quién. Eso es inteligente, y me gusta. Si encima, la comida es la que es y los precios son los que son… en fin, se cierra un círculo bien pensado y bien materializado. Así se cambia a la gente, que es la que cambiará la ciudad.
Por cierto, ¿cómo lleva tu pareja eso de que en Inglaterra se come mal? A mí antes me cabreaba, pero ya me da la risa.
Enhorabuena de nuevo y gracias a vosotros. Yo sólo describí lo que pasó….
pd: los postres, ya sabes, un pelín más grandes pa’ la próxima…..
[...] amigo Jerónimo lo dejó dicho perfectamente no hace mucho en esta [...]
a probarlo voy ahora !